Los editores de libros están mejor equipados para la revolución digital de lo que lo estaba la industria de la música hace una década, aprovechando opciones para vender y mejorar sus productos de las que carecían sus colegas de los sellos discográficos.
El negocio de los libros está al borde de un drástico aumento de la demanda por libros electrónicos, impulsada por dispositivos como el Kindle de Amazon y la distribución por internet de Google, y teme seguir a la industria de la música a años de declive.
Pero las diferencias en las formas en las que se disfruta de los libros y de la música, así como las fases a las que ambas industrias han llegado en su desarrollo, suponen que los paralelismos no son necesariamente útiles.
“Tenemos que actuar de inmediato. No podemos permitirnos, analizar, observar de nuevo”, afirmó Alexander Skipis, consejero delegado de la asociación alemana de libreros, durante una mesa redonda titulada “Aprendiendo de la industria de la música”.
Desde luego, el sector editorial teme que se extienda la piratería digital a la que algunos culpan de los problemas de los sellos discográficos, ya que la mayoría de los consumidores cree ahora que el contenido online equivale a contenido gratis.
Sin embargo, por comparación, la industria del libro está muy por delante de donde estaba la industria musical hace 10 años, cuando la página de intercambio de música Napster irrumpió en escena, abriendo camino a una multitud de páginas de intercambio de archivos MP3 ilegales en muchos países.
Por el contrario, en la actualidad se están abriendo tiendas legales de libros electrónicos -o ebooks- con rapidez, y se espera que este año se vendan tres millones de lectores electrónicos en Estados Unidos.
Así lo afirma Marcos Cristal, autor de El Equilibrista, cómo integrar tu vida y tu trabajo. El proceso se fue dando debido a la centralización de la industria en grandes grupos editoriales que manejan una parte importante de lo que se publica. Además, la distribución de las obras también pertenece a un reducido grupo de librerías que controlan el mercado.
Una de las ventajas más resaltantes de el “Nook” sobre el “Kindle” es la oportunidad que tiene posible comprador de tocar el producto antes de adquirirlo. Sobre la no tan antigua metodología de los vendedores online (Amazon por ejemplo) quienes se manejan con un sistema de pre-encargo sin darle la posibilidad al cliente de tocar el producto antes de comprarlo (claro que existen políticas de garantías que protegen a l cliente.